Fuego y nieve

Zozobra equivocada…

ZONA ORIENTE

¿Se debe temer al volcán?

 

  • Información en exceso, alarma sin razón…

Por José Manuel Miranda

ZONA ORIENTE, Méx. 9 de julio 2013. –  Luego de una semana entera en que la actividad del volcán Popocatépetl ha dado un espectáculo inusual en los últimos trece años, la información que se ha difundido de manera un tanto exagerada en cuanto al fenómeno y su trato sensacionalista, ha contribuido al incremento en el temor de la población que durante años ha estado acostumbrada a vivir con el volcán activo y con altibajos en la fuerza de sus erupciones.

¿A quién no le va a cimbrar el ánimo cuando escucha lo que pasó apenas al lunes por la noche en que una explosión pocas veces oída y la alta frecuencia  del tremor armónico, prolonga la impresión de que el volcán reaccionará con una fuerza inesperada? Por muy acostumbrada que esté la gente a eso, los eventos tan vistosos y ruidosos, impresionan.

Sin embargo, existe durante este corto tiempo una tendencia en el manejo de datos e información muy sugestiva y bajo una interpretación fantástica, especialmente por quienes no viven bajo la amenaza de una posible evacuación. Gente que se involucra especialmente en las redes sociales y que alarma sin razón, o al menos sin tener los datos adecuados aunque estos estén disponibles en un canal autorizado como lo es el CENAPRED, que es la autoridad en el tema.

La intensa emisión de una columna de vapor de agua, gas y ceniza acompañada de fragmentos piroclásticos que caen a cierta distancia del cráter, pero que no llegan a los poblados cercanos, ha presentado un espectáculo único para todos aquellos que hemos tenido la suerte de mirar sin temor el horizonte donde el Coloso aparece.

Una lluvia de ceniza intermitente y súbita a veces, y en otras apenas perceptible sobre los municipios ubicados al norte y noroeste del volcán (incluido el Distrito Federal), que ya no tenían este panorama desde hace varios meses, es lo que reafirma una tensión en la percepción popular que se ve reforzada por el sensacionalismo de las televisoras nacionales, mismas que encuentran en la difusión morbosa de la actividad volcánica, un aumento de rating que tiene pendiente de novedades a una población temerosa sin razón.

Vivir en la zona de los volcanes, va de la mano con ser sujeto de eventualidades de orden natural que son parte de la vida misma; es insano vivir con miedo, sin embargo lo que sí es necesario, es seguir de cerca la información autorizada y pertinente sin que ésta domine nuestra vida.

No basta preocuparse y estar “posteando” temores o “retwuiteando” presunciones que sólo logran alarmar a familiares que no viven en la zona y que generan zozobra  por un evento natural. En lugar de ello, sería bueno echar un ojo y ver si las recomendaciones que nos dan, han sido seguidas y atendidas. ¿Ya tiene usted sus documentos juntos y a la mano?, ¿Tiene un “kit” de emergencia donde se encuentren materiales de curación, radio de pilas y lámparas funcionales? ¿Sabe cómo salir de su zona? ¿Conoce las rutas de evacuación y lo que hacen sus autoridades para un eventual desalojo? ¿Ha practicado un simulacro de reunión y localización  urgente con sus familiares?

Si tiene respuestas positivas a estas preguntas, excelente, si no, creo que es  mejor trabajar en ello en lugar de darle vuelo a tribulaciones que no nos conducen a nada.

Recuerde, contra la naturaleza y los desastres, lo único que se puede hacer es minimizar los daños, no impedirlos…