Fuego y nieve

¿Y el metro apá?

¿Y el metro apá?

 

  • Volver a colocar el tema del metro de La Paz – Chalco, es un discurso necesario porque tiene gran posibilidad de traducirse en hechos, tal y como ha sucedido con otras obras impensables en su momento, como el distribuidor vial de Ixtapaluca…

Zona de los Volcanes. – Las épocas en que los políticos llegan con propuestas para su posible campaña en el Estado de México, están a la vuelta de la esquina. Sin embargo, el panorama será distinto hoy que las campañas parecen forzar una dinámica diferente, amparadas en llegar al público elector a través de medios electrónicos y fundamentalmente por las redes sociales.

Por esa razón, quien quiera competir hoy día para un puesto de elección, debe ser conocido con antelación, no habrá campaña que alcance en tiempo para desarrollar campañas de candidato (a) que resulten en un conocimiento aprobatorio y en consecuencia con una alta probabilidad de ser electos.

Si esta premisa no sólo es válida, sino verdadera, habremos de decir que los trabajos que durante largo tiempo han hecho los aspirantes, tendrán un valor agregado que abone a sus ambiciones, pero no sólo eso, sino que su capacidad organizativa y claridad de objetivos serán cruciales.

Hace unos días durante una pequeña conferencia de prensa, llamó la atención el acercamiento que la activista Dalila Rodríguez hizo para dar a conocer que una de las propuestas más añejas y anheladas, sería puesta de nuevo en el riel de la información de manera continua y ésta, es reactivar la demanda de introducir el metro hasta Chalco.

Dicha demanda fue interpuesta ante el gobierno del estado desde la época de Arturo Montiel Rojas por el entonces diputado federal Jesús Tolentino Román, se obtuvo la promesa de que se impulsaría, pero sólo eso.

Con el tiempo, la propuesta sufrió muchas modificaciones en su ejecución y se impulsaron otras más que generaran la instauración de un transporte masivo eficiente que conectara con el sistema de transporte colectivo Metro del Distrito federal. Nada pasó.

Al paso de los años candidatos vinieron y se fueron, en especial los aspirantes a diputados manosearon la propuesta, pero sin llegar a concluir nada. En esta ocasión, el que la activista de Antorcha campesina retome la bandera de hacer valer los acuerdos y proyectos ya aprobados para la ejecución de la obra en cuestión no es un asunto que se tome a la ligera.

Ya en años pasados, de la mano de Maricela Serrano se logró que se hiciera realidad el distribuidor vial de Ixtapaluca, una obra que dio salida a los congestionamientos que se hacían por el flujo de automóviles que salían de la carretera federal 115 hacia el DF por sus vías de cuota y libre (aunque esos congestionamientos siguen pero debido a la operación en la caseta de cuota); también en esa época, se logró una rehabilitación en la salida de Chalco y Valle de Chalco hacia Tlapacoya en Ixtapaluca y la autopista México – Puebla, un gimnasio polivalente en la UdeG Chalco y un parque familiar en Jardines de Chalco, además de varias obras más que se ejecutaron cuando esa dupla de políticas estaban al frete de la diputación federal del Distrito XII.

Ese trabajo es el que hoy exhibe Dalila Rodríguez para decir que “… no sólo es posible sino que, desde una posición con poder, sabremos ejecutar y llevar a cabo la introducción del metro desde La Paz hasta Chalco tal y como se ha proyectado desde hace tiempo… no hay que olvidar que en años pasados se hizo el confinamiento exclusivo de carriles destinados a este medio de transporte en la autopista México – Puebla, falta mucho, pero la obra se puede realizar…”

A pesar del optimismo, falta agregar la contraposición que el gobierno de la 4T tiene con el proyecto social de Antorcha campesina, organización que el propio presidente López Obrador ha tildado de infinidad de cosas, pero que lo más importante es que se ha colocado de frente y se opone a cualquier cosa que dicha organización promueva, no importando si es de beneficio local o regional. Es una política que confronta sin resultados.

Las elecciones del año próximo no serán igual en su proceso porque – como ya lo mencionamos líneas arriba -, todos quienes aspiren  a un cargo de elección popular habrán de tener un bagaje de trabajo real reconocido, pues esto constituye en términos de valor agregado en su estrategia electoral, que la campaña del candidato una de las tres que se llevan a cabo (las otras son la campaña mediática y la campaña de tierra), sea la más importante porque del posicionamiento por conocimiento, todo parte para una estrategia exitosa.

Por lo pronto, el reclamo del metro ya lo tiene como bandera Antorcha campesina y, sin abandonar las filas del PRI, están pugnando por conseguir posiciones políticas basados en una ventaja conseguida con resultados óptimos en varias localidades de esta zona de los volcanes del suroriente del Estado de México.

Sin embargo, el peso político de ir a contracorriente con la 4T y seguir en el PRI, son elementos a los que sólo un trabajo real con resultados positivos, puede sobreponerse a la percepción generada en su contra durante estos dos últimos años.

Se han superado y han sobrevivido, seguramente lo seguirán haciendo…