Fuego y nieve

Quince años de Cultura popular…

IXTAPALUCA

Celebran 15 años de propagar la cultura

  • Reconocen a constructores del auditorio “La Flor y el Canto”
  • Generaciones enteras han disfrutado cultivar el arte

Por José Manuel Miranda

IXTAPALUCA, Méx. –  Con un estupendo festejo que abarcó tres días de presentaciones artísticas en el recinto cultural In Xóchitl In Cuícatl (La Flor y El Canto), el Movimiento Antorcha popular festejó quince años de la inauguración de este espacio, uno de los pocos dignos de todo el estado de México y con una capacidad de mil 380 butacas, algo único en el oriente de la entidad.

Las generaciones que han pasado por este espacio de difusión y práctica de la cultura en general, estuvieron presentes en el evento principal del viernes por la mañana en que los dirigentes regionales de esa organización social se hicieron presentes “para festejar a los constructores que con sus manos levantaron estos muros e hicieron posible un sueño”, destacó Bernardino Domínguez Cruz.

Bailes y cantos de México, Cuba y China, impresionaron al respetable en maratónicas presentaciones que, sin embargo, conectaron sin duda alguna a los ejecutantes y público que gozó de canto, poesía y danza en un escenario majestuoso y renovado, todo como siempre es la consigna, de manera gratuita.

Aun con la ausencia (por causas de fuerza mayor según se avisó) de la gestora del proyecto y hoy Presidenta Municipal Maricela Serrano Hernández, los festejos iniciaron con testimonios de aquellos que con reservas pero con convicción, “cambiaron sus días de descanso por jornadas de trabajo, mismas que son los adornos que impregnan estos muros donde se alberga el espíritu de la cultura”, expuso en su oportunidad la diseñadora del In Xóchitl In Cuícatl Gloria Brito, quien a su vez hizo hincapié en los esfuerzos de todo mundo por aportar su trabajo para que el auditorio fuera realidad.

Alejados por el momento de toda intemperancia política, la serie de festejos arrojó un saldo positivo, “el refuerzo de la identidad cultural de nuevas generaciones de mexicanos asentados en las colonias de la montaña de Ixtapaluca, pero también la confirmación de que el deseo puede materializarse cuando el trabajo es organizado, conjunto y con un mismo objetivo, transformar nuestro entorno”, se dijo.