Fuego y nieve

Hasta no ver, no creer…

Análisis

Buenos Visos en el Oriente

 

Por J M Miranda

En esta semana que corre, los municipios de la región suroriente mexiquense pueden tener un vuelco en las expectativas que conciernen al desarrollo económico, esto a partir de la interlocución con el gobierno del estado y la federación, lo que se ha visto en las recientes reuniones que (según se dijo) pretenden aterrizar con hechos el impulso de la política de gobierno de esos niveles a las localidades.

Especialmente en la reunión regional con empresarios que condujo el Secretario de Desarrollo Económico Adrián Fuentes Villalobos, en donde algunos Secretarios del gabinete del Dr. Ávila estuvieron presentes,   se trató el tema de cómo  potencializar la economía regional de la zona de los volcanes. El reto, nada simple, está siendo tomado desde el punto de vista de una regulación administrativa que otorgue facilidades a las PyMES, toda vez que su vida útil se está estableciendo en dos o tres años con una vuelta a la quiebra y el fracaso de los emprendedores.

Es cierto que el fenómeno es complejo por una serie de aristas que están encadenadas a la estimulación de la economía a partir del gasto gubernamental, el cual está en estos momentos muy restringido y la cadena de proveedores ligada al mismo, se comprime porque no hay liquidez debido a la falta de flujo monetario, lo que en cadena paraliza la economía de una región.

En términos sencillos, el desarrollo se estanca porque “no están soltando el gasto”, comentan algunos analistas financieros que ven con preocupación el panorama inmediato de una gran cantidad de pequeños negocios que están a punto de naufragar por diversos motivos, entre ellos la caída en sus ventas “porque todo el mundo anda mal de dinero”, han comentado varios microempresarios.

El tema es complicado y más cuando no se tiene en la instancia municipal una directriz que oriente los esfuerzos locales a establecer condiciones para que sus paisanos puedan abrir negocios con respaldo de la autoridad en materia reglamentaria.

La reunión provoca una serie de reacciones interesantes porque no se vino a discutir qué se hacía con un municipio como comentaron algunos personajes, se vino a establecer las reglas de un juego en el que se pretende dinamizar a toda una región, misma que durante décadas sólo ha tenido como expectativa el ser una franja proveedora de mano de obra barata y albergue dormitorio para una fuerza productiva muy grande que enriquece a otras regiones pero que no es capaz de dinamizarse a sí misma.

Se estableció la idea de que se pueda regular la actividad económica a partir de una oficina central que dé trámite a la apertura de negocios, misma que se ve trabada en las más de las veces por la corrupción galopante que se da en las oficinas de comercio municipales, las cuales son un festín de lobos que sangran con innumerables pretextos a los emprendedores que quieren poner en orden sus negocios, pero que los gastos propios de apertura y las “mordidas”, terminan por asfixiar al ejecutante PyME y desvirtuar con una quiebra temprana la creación de nuevas fuentes de trabajo local y la independencia económica de miles de personas.

La reunión con tanto personaje de gabinete del Dr. Ávila (Salud, Transporte, Desarrollo Económico, PGJEM, SSC, etc.) para el objetivo general planteado, no tiene parangón en el tiempo que el gobernador ha ejercido el mando en los destinos mexiquenses. Nunca se había hecho caso de la preocupación que encierra la falta de respaldo de los gobiernos municipales a los empresarios; ni siquiera se había planteado una reunión en serio y con expectativas a mediano plazo de generar bases de desarrollo para una región que -es menester decirlo-, se ve con desprecio por parte de la clase política del valle de Toluca, según se ha registrado en innumerables canales y opiniones respecto de la actividad gubernamental.

Hacer a un lado las prácticas corrosivas, voraces y mutiladoras de los ayuntamientos, es el primer paso para dinamizar la apertura de negocios con un respaldo firme en que el emprendedor no debe estarse preocupando a cada rato porque le caiga un inspector que le amague con clausura si no hay dádivas, o con rentas inventadas por diversas causas, entre ellas la inseguridad que se genera por la ausencia de un Estado de Derecho eficaz a nivel de calle.

Las intenciones son buenas y no hay que perder de vista este primer paso que ya merece la primer llamada de atención, no fue un espectáculo municipal ni de respaldo  a un ayuntamiento, fue la primera de varias interlocuciones para evitar protagonismos y dejar trabajar a aquellos que arriesgan su dinero y quieren desarrollo, estabilidad e independencia económica, algo que bajo el yugo de un empleo de los ofertados hoy día, es imposible conseguir.