Fuego y nieve

«Festivalitis» oriental…

Zona de los Volcanes

“Festivalitis” oriental

 

  • Sendos festejos por día de muertos
  • Sacrifican calidad por presencia

Por José Manuel Miranda

Las Mil Fogatas del CerroZONA ORIENTE, Méx. –  En la segunda festividad regional más importante del año después de la navidad y a horas de que comiencen al menos seis “festivales” que celebran el simbólico encuentro de las almas de los vivos con los muertos,  la oferta empieza a superar la demanda.

“Las Mil Fogatas del Cerro” en Cocotitlán, “Día de muertos en Tlamanalco” en el centro de ese municipio, “La Magia de Mictlán” en Chalco,  “Festival de la Ánimas” en Ozumba (símil del que se lleva a cabo en otra parte de la geografía mexiquense), los esfuerzos locales de los vecinos de Ayotla y Tlalpizáhuac en Ixtapaluca y el “Festival del Gran Señorío Chalca” que se llevará a cabo en el municipio de Temamatla en esta edición, son los eventos que se disputan la audiencia que gusta de divertirse con rituales de música y representaciones dancísticas y teatrales de buena factura.

En el mejor de los casos, artistas muy reconocidos por su calidad visten los programación de algunos con financiamientos de Conaculta por su probada calidad y constancia como el Gran Señorío Chalca, pero otros como la Magia de Mictlán se nutre de participaciones de “artistas locales”  de magras cualidades al grado de rayar en festivales de kínder con vergonzantes resultados.Mictlantecuhtli

Existe este año un gran interés por los responsables de cada municipalidad, para llevar a cabo eventos locales que se pretenden erigir como distintivos regionales por sus denominaciones, pero que difícilmente alcanzan el nivel y la calidad que se deben tener para destacar y mantenerse como espectáculos anuales deMagia de Mictlán grados aceptables y competitivos en el ambiente cultural.

El entusiasmo que se ve en estas horas previas al arranque de esta “festivalitis”, donde en vez de escalonar fechas para no competir y así tener la posibilidad de  compartir talentos, es mermado por un afán de protagonismo que no alcanza a satisfacer expectativas de calidad.

Todo lo anterior es generado por la mera ocurrencia y oportunismo de fechas que jamás fueron planificadas, sino hasta asegurarse de que es un negocio por la renta de espacios callejeros para la vendimia, además de hacerse de recursos vía subsidios del Conaculta y el Instituto Mexiquense de Cultura, los mismos que se van a la basura como es el caso de Chalco en donde desde ya,  hay una disputa por el carácter eminentemente comercial que se le dio a su recién creado “festival cultural”, contrario a la intención original de exponer las tradiciones locales a sus visitantes con altura y dignidad.