Fuego y nieve

El mapa informativo del Gobierno mexiquense

El mapa informativo del Gobierno mexiquense

 

  • El oriente es sólo tema de delitos

Por José Manuel Miranda

ZONA ORIENTE, Méx.- Recurrentemente se lee en la información oficial que proporciona la coordinación general de comunicación social del gobierno del Estado de México, una serie de acciones y eventos así como buenas noticias que ocurren generalmente fuera de esta región, muy específicamente en el valle de Toluca, sede del gobierno en cuestión.

Esto ya no parece relevante, pero si ponemos en contexto que la causa de que el asunto sea así, es porque la Historia oficial de nuestro estado la escriben los que mandan, con un reflejo claro de lo que a ellos en particular les interesa y perciben.

Dicha información propagada justamente como propaganda oficial, no hace más que tratar de difundir la idea de que en el Estado de México la vida no es como la pintan a nivel nacional, pretenden hacer ver que esta entidad es una tierra de oportunidad y logros, de cultura y buenas noticias, de avances en la educación y conexiones internacionales, de empoderamiento de los sectores vulnerables a partir de discursos y buenas intenciones y un largo etcétera.

Sin embargo, en estos boletines diarios que nos lanzan cual si fueran recetas comunicativas, resalta siempre, pero siempre, el que los temas en donde la zona oriente del estado se menciona, están relacionados con robos de todo tipo, violencia, narcotráfico, secuestros, violaciones, extorsiones, lenocinio, asesinatos y lucha mafiosa por el territorio. Esto es fácilmente constatable por todo aquel a quien que le lleguen los boletines del gobierno de Alfredo Del Mazo Maza, pero también para cualquiera que se interese y lea los comunicados de prensa que el gobierno mexiquense emite en su portal electrónico.

¿Cuál es la razón de mencionar esto? Simple, este gobierno estatal sigue -como sus antecesores- generando una percepción de que la región oriente es un territorio aparte con una cultura descuadrada por la violencia, misma que es generada por la apatía e indolencia de sus habitantes; del mismo modo se nos induce que somos un territorio que sólo merece política asistencialista, y eso manejada a través de los gobiernos locales o en su defecto por los “líderes” comunitarios que son empoderados a partir de los programas oficiales que usan a su antojo y de manera discrecional.

Leer las notas culturales que no alcanzan a la población más allá de la zona del valle de Toluca o las grandes inversiones que llegan a municipios como Lerma y Metepec, o que la región de Malinalco, El Oro o Ixtapan de la Sal cuentan con grandes alicientes financieros para  potenciar la rama turística, o el impulso que se les da a algunos municipios grandes de la zona norte como Tlalnepantla y Naucalpan, es altamente contrastante con la que se lee de la región oriente: aseguramientos por portación ilegal de armas, capturas de “burros” con “paquetes con características propias de la marihuana”, recuperación de “huachicol”, detención de personas asociadas al robo con violencia, detención de secuestradores, agresores sexuales, extorsionadores y más…

Creemos que el punto es claro, para el gobierno mexiquense el oriente no es susceptible de mejoras, sólo de contenciones sociales mediante paquetes asistenciales, pero no de desarrollo social.

Un largo camino está por recorrerse y puede ser a partir de la transfiguración del mapa político de la entidad, en donde prevalece un gobierno estatal priista que no le importa más que la región donde históricamente sus familias empoderadas y clasistas han vivido, y donde también existen otras regiones representadas por fuerzas nuevas (algunas con políticos viejos y gatopardistas) que tienen hoy la obligación desde el congreso mexiquense de reorientar el gasto público, girar del asistencialismo hacia el potenciar el desarrollo social a partir del crecimiento económico y un auténtico bienestar social.

Es mucho pedir y es un asunto que casi estamos seguros no pasará, pero vemos en la próxima legislatura una oportunidad única e irrepetible de que algo se pueda hacer para que los ciudadanos del oriente mexiquense -así como los del sur-, dejemos de ser considerados ciudadanos de segunda por parte del ejecutivo estatal…