Fuego y nieve

Diputados chantas…

Diputados chantas…

 

  • Ellos apretaron el nudo de la horca del FEFOM

Por José Manuel Miranda

ZONA ORIENTE, Méx. – Hoy, varios de los alcaldes de la zona de los volcanes y 50 municipios más del Estado de México, andan que no pueden pensar en otra cosa que no sea conseguir, aunque sea algo de los recursos del Fondo Estatal para el Fortalecimiento de los municipios (FEFOM).

Esta encrucijada en que se metieron en gran parte por la ineficiencia de sus directores de obra pública o sus tesoreros, ha llegado a su fin; estos personajes no fueron capaces de cumplir a cabalidad con las reglas de operación del programa citado, lo que les hubiera permitido bajar sin problema este recurso para obras comunitarias y abonos a las deudas históricas que vienen arrastrando los entes públicos municipales.

En lugar de eso, tienen a sus patrones con el alma en un hilo pensando en la misericordia de Roberto Inda para que se conmueva y les promueva dinero, un dinero que corresponde por ley a los municipios pero que, debido a lo ya mencionado, pues nada más no lo verán.

Esta sentencia puede parecer injusta a simple vista, pero lo cierto es que no pasaron la prueba especificada en la gaceta de gobierno del Estado de México del 31 de enero de este año; sin embargo, conviene recordar que ahora que algunos diputados locales se quieren hacer los paladines de la justicia financiera, los legisladores deben tener presente que ellos mismos autorizaron el sentido estricto de las reglas de operación del programa con su voto a favor, es decir, los diputados tejieron la soga con la que los municipios están ahorcándose.

Esto se recrudece tras las declaraciones encontradas del presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) de la cámara mexiquense Maurilio Hernández González, donde primero apoyó la posición del gobierno estatal reconociendo que los municipios tenían culpa por no presentar bien sus proyectos, para luego del regaño del Senador Higinio Martínez Miranda (su jefe político), recular y decir que harían hasta lo imposible por que los recursos se les entregaran a los municipios.

También la declaración de Azucena Cisneros -diputada local de Morena que está proyectando en sus intenciones personales-, que para el siguiente ejercicio legislativo se deben contemplar dos aspectos: la relajación en las reglas de operación para que las municipalidades puedan acceder al FEFOM, y que se incremente en 2020 el recurso cuando menos al doble de este año, toda vez que el presupuesto del gobierno estatal de Alfredo Del Mazo ronda los 280 mil millones de pesos.

Como si hiciera falta y en papel de patiño, entra al quite la diputada local Anaís Burgos que se le quema la boca para decir en cuanto espacio le concedan, que ella como parte de la comisión (parece que está en todas), hará lo imposible para que el recurso baje.

El protagonismo y las ansias de novillero de esta legisladora, seguro se apagan cuando se le recuerda que la diputada por el Distrito 1 ha aprobado todo lo que el gobernador Del Mazo propone y hoy que dice que es un atropello que los recursos del FEFOM no bajan porque las deudas de los municipios son históricas y en muchos casos impagables… ese, es un aspecto que como hacedora de leyes debió de poner al menos como punto de  discusión cuando pasó por sus manos la propuesta de reglas de operación del programa, es obvio que ni siquiera se fijó o entendió, y hoy se rasga las vestiduras cual sacerdote de un charro sanedrín.

El gobierno del Estado de México es hábil y malévolo, sabía perfectamente que el punto débil de las nuevas administraciones es la falta de experiencia y capacidad de gestión, pero no se le puede condenar por hacer respetar la ley, la misma ley que la bancada morenista en contubernio con los demás diputados aprobaron a fines del año pasado. Sólo se le puede señalar como perverso a sabiendas de que se enfrentaría con muchos funcionarios inexpertos y el recurso retenido lo podría redireccionar para ejercerlo como mejor le convenga.

Por último, las negociaciones operadas por la Secretaría General de Gobierno para desactivar el famoso grupo de los 80 alcaldes, ha resultado; el argumento para lograrlo fue que cada ayuntamiento tiene problemas distintos y no se pueden tratar en bloque, por eso el llamado a uno por uno de los ediles y sus equipos correspondientes para desactivar la fuerza política que pudieran tener en conjunto y de ese modo arrodillarlos con la ley en la mano.

Hoy se venció el plazo y muchas municipalidades no lograron subsanar sus fallas observadas en los proyectos o condiciones de pagos institucionales, eso los condena a un sobajamiento por parte del verdugo Inda, quien los va a traer a la vuelta y vuelta rogando perdón por ser ineptos, lo que redundará en convertirlos en presas fáciles para un condicionamiento político en un futuro inmediato.