Fuego y nieve

Comparaciones entre municipios…

ANÁLISIS

Vecinos incómodos…

 

Por Odradek

Nunca como ahora, los términos en que se mide el desarrollo de los municipios fueron tan discordantes entre vecinos territoriales. Tal es el vaso del triángulo formado por los municipios de Chalco, Ixtapaluca y Valle de Chalco Solidaridad. Le llamamos triángulo por ser tres municipios que colindan unos con otros y en estos cinco meses de gobierno han arrojado enormes diferencias  en sus formas de afrontar los retos sociales.

En estas tres demarcaciones, vive la friolera (aproximadamente) de dos millones y medio de personas, se manejan presupuestos en cada localidad que rayan los 700 millones de pesos y los tres comparten el dato de tener una población en situación de pobreza que raya el 60%, aunque con índices de marginación diferentes.

La composición de la población es diferente en términos de migración, mientras que Valle de Chalco Solidaridad es preponderantemente constituido por migrantes de otros estados en un altísimo porcentaje (interestatal), tiene una migración intraestatal significativa y la población nativa sólo se distingue a partir de las dos últimas generaciones. Su actividad industrial es nula.

Ixtapaluca es un municipio con una dinámica industrial mayor y de hecho cuenta con un parque para tal efecto, aunque con deficiencias básicas para su operación garantizada como enclave industrial seguro. Su población rivaliza en números cuando de su origen se trata y esto cuando se compara la  cantidad de los nativos con los inmigrantes, pues en la última década la explosión demográfica en este territorio se disparó vía conjuntos urbanos sembrados en la periferia sur oriente de su territorio y algunas más en el centro del mismo municipio. Sus flujos migratorios son de carácter intraestatal eminentemente y provenientes del Distrito Federal, lo que le confiere un perfil de población distinto en términos de preparación académica y capacitación para el trabajo.

Chalco por su parte comparte características de los municipios vecinos, con la salvedad que su población nativa es mucho mayor a partir del arraigo en sus pueblos y sus barrios, además de contar con generaciones ancladas luego de migraciones ocurridas paulatinamente hace varias décadas.

Los tres se parecen, pero jamás fueron tan disímbolos en sus gobiernos, su concepción de la relación con sus gobernados y el perfil de sus gobernantes.

Ixtapaluca es hoy por hoy quien sirve de parangón obligado debido al empuje que su Alcaldesa ha implementado en términos de trabajo administrativo, de la  gestión social de programas y de inversión en obra pública, lo que le ha permitido cantar más de 150 obras realizadas en cinco meses. Sin embargo el flujo de recursos está estrangulado por parte del propio gobierno del estado, según acusan las autoridades municipales.

Valle de Chalco Solidaridad cuenta con un gobierno que la mayor parte del tiempo ha estado peleando internamente por la repartición de la administración y las plazas entre las corrientes preponderantes del Diputado Montalvo y el médico Sánchez, lo que deja indefensa a la población que ve perdido el equilibrio en los servicios públicos, además de una inseguridad atroz, pues la atención de dichos problemas se agudiza cuando no son contenidos con regularidad y empeño por ser latentes los riesgos en los que se mantienen los índices de atención y seguridad.

De obra ni hablar, ni siquiera de vinculación política, pues su primer edil mantiene su círculo cerrado y no enraíza relaciones cordiales con las instituciones de nivel estatal, mucho menos con la federación; no negocia soluciones, ni tampoco paliativos.

El municipio de Chalco está en un perfecto caos. Mientras en su breve historial se han dedicado a modificar reglamentos y repartir prebendas como control político entre el propio cabildo, lo cierto es que esta administración no ha colocado ni una sola piedra en obra alguna y todas las acciones que realiza son en su mayoría programas de orden estatal, en las que el Ayuntamiento local sólo es comparsa. Recortó su plantilla de trabajadores de la manera más indigna y ahorran 3 millones y medio de pesos cada mes, lo que a la fecha suman 17 millones y medio que no se ve su implementación en ningún rubro. Su rendición de cuentas es nula y su informe de cien días rayó en la burla, pues no se informó de una sola acción categórica en favor de la ciudadanía.

Es un municipio que vive literalmente en la zozobra por la inseguridad, diariamente los asaltos y muertes privan en las calles. Su policía es monstruosamente corrupta y existe un tabulador secreto que es vox populi en la renta de patrullas, motocicletas y cruceros para los policías de la corporación policíaca que fue la primera de la región en aceptar el mando único, para ser manejada por comandantes al punto del retiro y ajenos al concepto de compromiso con la seguridad pública.

Por si fuera poco la atención ciudadana a través de oficialía de partes ha desaparecido, los trámites son exclusivamente vía internet y 7 de cada 10 peticiones son rechazadas bajo el aforismo de la austeridad republicana. No rinde cuentas al ciudadano común por ningún motivo.

La incomodidad es evidente pues aunque son compañeros del mismo dolor, cada uno tiene un médico diferente que hace lo que quiere para resarcir los problemas sociales u ocultarlos, depende del objetivo. Las comparaciones son odiosas, pero no entre gobiernos y se genera la duda: ¿por qué teniendo casi las mismas características y problemas, además de una similitud en recursos financieros, son tan diferentes los resultados?

Los datos no mienten, son sacados de declaraciones  e informes directos y/o accidentados de carácter público…