Fuego y nieve

Sin emprendedores no hay negocio…

ANÁLISIS

Respetar los esfuerzos y conciliar acuerdos…

 

Por José Manuel Miranda

Los afanes que realiza día con día la gente que ama su trabajo y pone su talento al servicio de los demás, deberían ser tomados en cuenta como un trabajo que contribuye al desarrollo de la comunidad. Si los cauces en los que estos esfuerzos se generan, aquellos que tienen la autoridad administrativa temporal (léase gobiernos), consideran que no son los adecuados al interés público, pues tienen entonces como obligación moral  por encomienda y mandato popular, gestionar ligas y conciliar acuerdos para que dichos afanes beneficien al mayor número de personas.

Lo anterior es por supuesto en el entendido de que existe una convicción en esa autoridad temporal, de trabajar para mejorar el entorno ciudadano y brindar oportunidades de desarrollo a la comunidad que sirven.

Este postulado sobre desarrollo comunitario, no hace otra cosa que poner las cosas en su lugar acerca de quién debe hacer qué y cómo…

Nos consta que hace tiempo, se han hecho esfuerzos en la zona de los volcanes por generar expectativas de trabajo relacionadas con la Gastronomía y  el desarrollo en las comunidades con un atractivo turístico basado precisamente en las cualidades regionales de la comida que la gente de esta tierra ofrece.

Probablemente el grupo que encabeza Guillermo Cruz no sea  el non plus ultra de este arte, pero de que es en su ramo y su región, el personaje que más se ha preocupado y luchado denodadamente por ofrecer espacios de convivencia y reflexión acerca de lo que él conoce y domina, no hay duda, lo es.

En días pasados se presentó el Claustro Gastronómico de los Volcanes que involucra a las escuelas de este arte en la región, cocineras de notoria experiencia y depositarias de un legado tradicional culinario sin par y empresas dedicadas a la preparación de banquetes, todo ello para “revivir la pasión por el arte culinario que distingue a la zona de los volcanes y proyectar con ello rasgos de identidad gastronómica que sitúen a esta región en el mapa turístico de la entidad mexiquense, como de alto interés para el visitante…”

Esta definición como proyecto de trabajo, que además involucra relaciones con gobiernos municipales que tienen el objetivo de hacer promoción turística de su localidad, es un asunto que a las autoridades temporales les cuesta muy poco y les beneficia enormidades. Por ende, el poner en buena disposición los buenos oficios para tender puentes entre emprendedores con visión regional y de proyección más allá de lo local y el consumidor es una práctica inteligente, es apostarle a sumar y ganar con múltiples logros.

Involucrar a varios sectores de la población en un beneficio comunitario con dinero propio (cuál debe ser), es una actividad empresarial que debe al menos reconocerse con el apoyo de gestiones de las autoridades temporales, escuchando con genuino interés las propuestas de participación en ferias, festividades, conmemoraciones y toda aquella actividad que propague las cualidades de esta región a los visitantes y los mismos vecinos, todo ello con el afán de agradar a quien llega a estas tierras y generar arraigo entre quienes habitan la zona del Coloso de Oriente y su Mujer Blanca.

Por ello, los enconos que se generan por desacuerdos en la forma de presentar los proyectos de trabajo, son minucias que se deben borrar en razón del interés público pero con una óptica conciliatoria, negociadora, no de imposición y mucho menos cuando no están jugando con recursos públicos.

Ser facilitadores de negocios limpios y de vinculación educativa con el campo de trabajo, es un trabajo que ningún Ayuntamiento hace, sin embargo eso no significa que no se pueda realizar; quizá esa sea la veta que el desarrollo económico local pueda explotar para involucrar al gobierno con los actores sociales emprendedores teniendo como interés pleno el de gestionar acciones que hagan ganar a las empresas, a los alumnos de las escuelas les den oportunidad de conocer a lo que se van a enfrentar en su campo laboral y a la ciudadanía de gozar lo que este coctel ofrece.

Dejarse de berrinches y enconos es fundamental para dejar que los que quieren trabajar lo hagan, a las autoridades temporales eso les trae mucha popularidad y proyección ¿serán capaces de entender y ponerlo en práctica?