Fuego y nieve

2023, el Estado de México entre ojos

  • El Estado de México representa el 13.5% de la población del país

  • Nuevamente MC irá por separado y sólo una alianza ayudará al PRI

ZONA ORIENTE, Estado de México.- Falta un año para las elecciones en la entidad mexiquense y el panorama no luce fácil para quien gobierna actualmente los destinos de la entidad  que representa el 13.5% de la población mexicana, con 16 millones 992 mil 418 habitantes según el censo del INEGI 2020.Población en México 2020

Las fuerzas políticas que entran en disputa por la llamada joya de la corona, y cuya elección marca el preámbulo a la contienda por la presidencia de la república en 2024, muestran una confianza excesiva (MORENA y comparsas) y un recelo del lado de las posibles (y muy necesarias) alianzas de parte del PRI.

No hay quien le pare la boca a Mario Delgado, el presidente de Morena, en su vorágine triunfalista cuando dice que van con todo por el Estado de México; En cambio, existe una incertidumbre en el PRI mexiquense por la estrategia de su dirigente nacional Alejandro Moreno.

Dicha estrategia, combinada con las pifias personales de «Alito» las cuales han sido exhibidas en audios a manos de sus rivales y que demuestran un alejamiento total de cualquier sensatez política, no augura resultados distintos en asuntos electorales, más todavía después de perder 11 gubernaturas en tan sólo dos años, razón por la cual los políticos mexiquenses ni caso harán de las instrucciones de éste y el grupo Atlacomulco se guiará por una estrategia propia, incluida la negociación directa a manos de sus exgobernadores y el propio Del Mazo.

A simple vista, las cosas están puestas para que el partido guinda se haga de las riendas del poder en el Estado de México; sin embargo, la mejor noticia para sus rivales es que, siendo Morena un partido dirigido desde palacio nacional,  la estrategia será decidida (como todo), por el propio presidente Obrador y muy de acuerdo con las conveniencias derivadas del refrendo de la presidencia de la república en 2024.

Es decir, hacerse del Estado de México pasará por cómo se decidan los destinos del mismo a manos de una negociación que puede significar la cesión de la entidad mexiquense al PRI, a cambio de que en el 2024 el tricolor inmovilice, trastabille y/o desoriente su fuerza política (y de sus aliados) en favor del refrendo para MORENA en las urnas.

Sin duda es una tesis que no deja de ser temeraria, pero tiene su fundamento en las formas que el propio presidente AMLO ha erigido para conseguir negociaciones que, tras acuerdos y movilizaciones pactadas, sólo esperan la formalización de una elección para dar legalidad y legitimidad al contubernio. Una acción política controlada.

Y es que 9 millones de votos son un manjar suculento para cualquier tiburón político que sabe perfectamente, que conquistar el poder en esta entidad significa manejar una riqueza que alcanza más del 10% del PIB nacional.

Estos números representan mucho más de lo que se dirimió este año en las urnas; aunque la diferencia radica en que este año fue un ejercicio donde se gastó una fortuna inmensa para ganar poder, un poder que representa ante toda las cosas dominio de territorio a través del cual se pueden hacer infinidad de negocios,  especialmente para quien irrumpió de manera activa en la elección y de forma abierta: el CO.Imagen tomada de la red

Quien contienda por MORENA será decidido no por los aspirantes de ese partido, ni por su militancia, sino por el dedazo del presidente de la república y eso pasará (insistimos) por una negociación, en tanto que la designación del [email protected] del tricolor dependerá de esa concertación política.

En tanto, MC (que probó su eficacia como separador del voto pero con poco peso electoral), acaba de anunciar de manera oficial que irá solo en la contienda con su candidato Juan Zepeda es decir, sin alianza alguna, lo que de ya obliga al PAN y PRI a impulsar la alianza ‘Va por México’ junto con los resabios del PRD si es que quieren competir.

 

Solo falta que el partido azul no adopte la misma actitud necia de Enrique Vargas del Villar, su principal postor y quién dice ser un tejedor político eficaz de toda la entidad, asunto que dadas las evidencias, solo es una ilusión.