Un Gobernador desesperado…

ANÁLISIS

Gabinetazo inútil…

 

Por José Manuel Miranda

Eruviel en Tlalmanalco (800x533)Zona Oriente, Edoméx.-  Luego de saber los cambios que el gobernador mexiquense Eruviel Ávila aplicó en su gabinete, lo que más resalta es la fusión que propone de combinar las funciones de la Secretaría de Comunicaciones con las de Agua y Obra pública, para crear un monstruo llamado Secretaría de Infraestructura.

Lo más llamativo, es que el titular que propone para tal efecto es Erasto Martínez Rojas, su principal alfil que estuviera encargado de las finanzas estatales, además que de paso puso en el camino de la jubilación a Manuel Ortiz, uno de los principales operadores de Peña Nieto en la entidad e impulsor de obras gigantescas en el periodo del ahora Presidente de la República.Erasto Martínez Rojas

El distanciamiento entre el ejecutivo estatal y el primer mandatario de la nación es cada vez más evidente, sin embargo, lo  que sí preocupa es la concentración extrema de funciones que recaería en una sola persona y que tendría a la vez infinidad de problemas en una etapa del gobierno estatal en la que se prepara al punto el relevo de aquí a dos años.

También resulta evidente, que tal concentración de responsabilidad en un administrador con tal referencia, no es sino con la finalidad de componer las cuentas de tan espinosos asuntos, y no para proyectar nuevos planes en un corto plazo.

No habrá más obras que las que ya se empezaron, no habrá cambios en los sistemas de distribución de agua, no hay expectativas de una conversión digital en puerta, ni inversiones a la vista que generen un cambio en la movilidad de las personas; no existe en el panorama algo que el flamante titular haga, solamente componer las cuentas para entregar lo mejor posible un gobierno que estará en cierto modo atado de manos, ello debido en gran parte a las decisiones que el Dr. Ávila tomara en días pasados y como consecuencia del fortalecimiento del Presidente Peña pasadas las elecciones intermedias.

El problema básico es que los mexiquenses estamos siendo cautivos de un estira y afloja que no va a beneficiar al interés público,  en tanto que la lucha por manejar los destinos del Estado de México ya comenzó.

Los programas asistenciales seguirán, la entrega de prebendas irá a la baja, pero más importante es que la mentada infraestructura no va a crecer con esta designación y mucho menos con la recomposición de responsabilidades bajo un solo mando. Bien haría el gobernador Ávila en sincerarse con quien lo llevó a mandar los destinos de la entidad: los ciudadanos. Si no se puede hacer más, está bien que lo diga, pero que no pretenda vender fantasmagorías a los gitanos, él construyó una imagen de buen hombre, no vale la pena que la sacrifique en aras de verle la cara a sus paisanos.