Nulos protocolos de Protección Civil

Nulos protocolos de Protección Civil

 

  • Ciudadanía ‘paga el pato’
  • Hay reacción, pero no prevención

Por José Manuel Miranda

Explosión en OzumbaZONA ORIENTE, Méx. –  Los accidentes que se han presentado en las últimas semanas en la región de los volcanes no dejan lugar a duda, los cuerpos de emergencia reaccionan pero no tiene la capacidad de prevenir y la infraestructura de atención hospitalaria es insuficiente.

La semana pasada en el municipio de Ozumba una conflagración derivada de una mala supervisión en los conectores de cilindros de gas hubo de ocasionar daños irreversibles a tres personas cuando laboraban en un expendio de cárnicos y derivados. Se responsabilizó a la firma Unigas de suministrar contenedores en mal estado que tenían válvulas con fugas de gas, y aunque las sustituyó, el problema no se contuvo.

Cuando se tuvo que trasladar a los heridos en las unidades de emergencia, se encontró con el asunto por demás bizarro de que carecían de combustible para los traslados, por lo que hubo de acudir a un médico particular que al evaluar el daño  urgió a que se trasladaran de emergencia uno a Toluca y dos al hospital de Traumatología Magdalena de las Salinas en los helicópteros del gobierno estatal llamados relámpagos.

Por otro lado, el fin de semana pasado durante una fiesta que celebraba una boda en el municipio de Tenango del Aire, al menos 80 personas resultaron intoxicadas por la ingesta de alimentos descompuestos, entre ellos 15 menores de edad; aunque se trasladaron en calidad de urgencia a los afectados a diversos nosocomios de la zona, los traslados en ambulancias –incluyendo las de otras municipalidades vecinas-, resultaron insuficientes para ello, por lo que se tuvo que echar mano de automóviles particulares y patrullas para poder hacerlo.

En este caso, el hospital regional ‘Valentín Gómez Farías’ ubicado en la delegación de san Francisco Zentlalpan del municipio de Amecameca, simplemente vio rebasada su capacidad de respuesta ante el evento pues el número de pacientes fue enorme, con las consecuencias de que al menos cuatro afectados están en estado crítico.

La falta de supervisión del organismo responsable en los comercios de Ozumba es un punto relevante para que el siniestro se presentara, pues para que un accidente ocurra, se requiere existan condiciones de riesgo y una actitud de riesgo, lo que se evita con un protocolo de seguridad.

Semejante asunto no existe en Ozumba, pues a días de haberse inaugurado unas instalaciones remozadas para Protección civil municipal, resultó que éstas no están equipadas, pues sólo existe el cascarón del edificio sin lo elemental para actuar por parte de los integrantes del cuerpo de emergencia.

Para el caso de Tenango del Aire, la supervisión sanitaria a cargo de la Jurisdicción  Amecameca como protocolo preventivo de salud en alimentos, tuvo la consecuencia señalada.

Cierto es que la población tiene la mitad de responsabilidad, sin embargo los protocolos de parte de la autoridad no se realizan en tiempo y forma, lo que arroja estos resultados, sobre todo cuando no se da a conocer la política pública correspondiente, pues no hay recursos destinados para ello y existe carencia de personal capacitado.

No hubo contención de daños; la información se obtiene directamente de la población, por lo que éstos gobiernos junto con otros que han tenido problemas de salud, seguridad y administrativos tienen un común denominador: sus Presidentes son indolentes, irresponsables y carentes de sensibilidad al no actuar de manera preventiva, sino hasta que la bomba les explota en las manos y eso con ayuda de otros niveles de gobierno, pues su infraestructura es pobre e ineficaz.