Exigen destitución en hospital de especialidades

Exigen destitución en hospital de especialidades

 

  • De la jefa de enfermeras por maltrato y negligencia

Por José Manuel Miranda

IXTAPALUCA, Méx.- Trabajadores del ISEM pertenecientes a la sección 92, se manifestaron en las instalaciones del Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca con la exigencia de que la jefa de enfermeras de nombre Bertha Alicia Mancilla, sea destituida debido a malos tratos hacia el personal del hospital. Losn quejosos denunciaron ser víctimas de acoso, falta de insumos para la atención de los pacientes y negligencia en la atención de los mismos.

Los manifestantes hicieron acto de presencia a filo de las ocho y media de la mañana del miércoles para exigir lo anteriormente descrito a las autoridades del hospital.

Una comisión fue recibida y trascendió que únicamente se fijó una mesa de solución que se establecerá este viernes próximo, ello para determinar si es procedente o no la destitución de la persona, además de una mejora en las condiciones de trabajo.

Los trabajadores ingresaron al área administrativa para hacer llegar sus demandas y se retiraron cuando la comisión les informó el resultado de su entrevista con las autoridades.

Cabe mencionar que este hospital de alta especialidad ha tenido críticas diversas por su accionar, desde un reconocimiento pleno por la atención, hasta acusaciones por maltrato y deplorable atención del personal tanto administrativo, como médico.

La opiniones están divididas respecto de la calificación en la eficiencia de atención, no del equipo con que cuenta, pero es muy insistente la crítica por falta de personal médico, además de acusar una prepotencia sin límites del personal de recepción al momento de que se pretenden ingresar los pacientes, especialmente cuando son de escasos recursos económicos.

Es necesario decir que los servicios que presta el nosocomio -que atiende a gente de varios municipios y estados de la república aledaños- no son gratuitos, ni están al alcance de toda la población, aun cuando sus precios no son tan exorbitantes como en una simple clínica particular.

Cuando este hospital abrió sus puertas inaugurado por el entonces presidente Felipe Calderón, se echaron las campanas a vuelo al decir que con el seguro popular se cubrirían las necesidades de atención a la salud con la mejor tecnología y la mejor atención médica especializada; hoy los hechos demuestran que esa buena intención no se ha cumplido, basta con entrevistarse con quienes se apersonan en el hospital para saber si pueden acceder de fácil manera a los servicios allí prestados.