Delincuencia rebasó al gobierno

Delincuencia rebasó al gobierno

 

• Jacqueline García Vázquez, durante el programa de canje de armas

Por José Manuel Miranda

CHALCO, Méx. – Este lunes pasado, la presidenta del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado de México Jacqueline García Vázquez, declaró en rueda de prensa que “la posición del Consejo Ciudadano es que el gobierno está rebasado…”, esto en términos de la contención de delitos en general en territorio mexiquense.
Tal cosa se dijo en el marco de la inauguración de las jornadas de desarme que se impulsan por séptima ocasión desde 2007 y que a decir de la entrevistada ha servido para la disminución de delitos en todo ese tiempo.
Sin embargo, los datos proporcionados por la representante de “HERMAS SC” que forma parte del consejo ciudadano y que se dedica a dar consultoría y capacitación en materia de equidad de género, contrastan abiertamente con su optimismo, pues ella misma dice que el delito de homicidio se ha incrementado en 2018 respecto del año pasado, un año catalogado como de los más violentos de los últimos tiempos.
En tanto que la facultad del consejo no es operativa, pero sí de análisis y seguimiento de prevención del delito y seguridad pública, lo declarado por García Vázquez pone la alerta en el sentido de que el gobierno encabezado por Alfredo del Mazo Maza ha fracasado en sus acciones propuestas, pues el ahora gobernador dijo a casi un año de su toma de protesta como primer mandatario, que en tres meses la delincuencia iba a ser frenada y eficazmente combatida.
Lo peor del caso es la perspectiva que la presidenta del Consejo Ciudadano tiene del modo en cómo se debe resolver este ambigrama llamado delincuencia, mismo que por el lado que se le vea, es exactamente lo mismo, un paradigma irresoluble con las políticas que actualmente se llevan a cabo desde hace tiempo: más armamento y más policías en las calles, además de un ejercicio presupuestal amañado y que sirve de negocio para los mandos que dictan la forma de equipamiento y evaluación de las policías municipales.
Jacqueline García, habla de que los ciudadanos se deben organizar por su cuenta para después acercarse al presidente municipal quien – dijo-, “… tiene un gran interés en colaborar para ejecutar acciones efectivas contra los delincuentes…”
Esto quiere decir que si la gente no se organiza para defenderse y posteriormente se vincula con el gobierno local, la delincuencia seguirá galopante y sin freno.
Semejante sofisma no hace más que mostrar una incapacidad plena de la declarante que cree que su discurso es correcto, ignora que la primera encomienda del Estado es garantizar la seguridad de sus ciudadanos y habitantes en general a través de normas y leyes que armonicen la convivencia social, quedándose para sí, el monopolio de la fuerza pública para cumplimentar ese mandato constitucional.
En tanto lo anterior, resulta paradójico pedirle a los ciudadanos que sean la primera instancia de respuesta a la ola delincuencial, pues también hace recaer sobre la sociedad civil la primera responsabilidad, la cual corresponde al Estado como protector de la sociedad.
No hay que olvidar que esta hipótesis operativa ya ha ocurrido en otras latitudes dando origen a las autodefensas ante la incapacidad del gobierno de proteger a la ciudadanía de los delincuentes.
No tener un orden en los preceptos legales y las encomiendas de los gobiernos, hace que quienes están al mando de ciertas instancias estorben más de lo que ayudan, además de que propician que el gobierno – en todos sus niveles- se desentienda de su principal responsabilidad social…