Chalco, el eje político de todos

Opinión
Chalco, el eje político de todos

Por José Manuel Miranda
Chalco, Méx.- Si la efectividad política se midiera en número de asistentes a mítines, los partidos que le apuestan al efecto mediático a partir de lo multitudinario, serían los grandes vencedores desde ahora.
La realidad es muy distinta, y a pesar de las evidencias a lo largo del tiempo de que ese tipo de actos lo único que dejan son gastos, se insiste en esa práctica que pretende inducir una percepción de contundencia en la convocatoria, nada más falso.
En nuestro país eso es harto difícil de erradicar, y lo es por el simple hecho de que a nadie le interesa erradicar el acarreo, debido a que es una triquiñuela útil según sea requerido en el tiempo de los políticos.
Lo anterior viene a cuento por el hecho de que tanto la alianza ‘Por México al Frente’ , como el PRI, han hecho mítines multitudinarios con personas traídas de diferentes municipios, en una localidad geoestratégica como lo es Chalco, una demarcación que es la puerta de la movilidad a la zona de los volcanes y la salida a Morelos y Puebla.
Esto no tendría nada de extraordinario y pasaría como normal, si no fuera porque dichos actos proselitistas son un acto desesperado por impulsar a sus candidatos locales, quienes, por separado, tienen magros resultados en el rubro de convocar sin acarreo a simpatizantes de su causa.
Por eso, cuando los candidatos del muégano amarinaranjiazul, iniciaron su campaña en este municipio, debieron reforzar su presencia con Juan Zepeda, su candidato a Senador y con eso amparar la presencia de gente que vino de Nezahualcóyotl y otros municipios del norte del estado, además de la región de los volcanes, algo innecesario si como ellos tratan de hacer pensar a la gente, son fuertes.
Lo cierto es que no es así, pues con intereses tan disímbolos entre sus aliados, es difícil pensar en un trabajo estratégico, sobre todo cuando su candidata a la Presidencia municipal Rosario Espejel es sólo un activo bajo la dirección de su hermano Enrique, cuando los naranjas sólo se preocupan por su candidato a la diputación local y le tiran a ganar perdiendo (minoría relativa), cuando su aspirante a diputada federal está abandonada a su suerte, sin apoyo alguno y para acabarla, los azules sólo se la pasan rezando para que ganen, pues de lo contrario sus dos pequeños espacios serán una simple anécdota.
Por su parte el PRI tuvo que traer a su candidato a la presidencia de México además de su demagogo candidato Senador Camacho y por si fuera poco al gobernador mexiquense Del Mazo.
Esta pléyade de fulgurante políticos sólo sirvió para robar la atención de quienes aquí importan, los borraron del mapa mental de los asistentes, los hicieron uno más de la cargada, les restaron importancia y les quitaron respeto, un consecuencia contraria a lo que se quería: dar impulso a los candidatos locales.
Valiente ayuda.
Así, los eventos multitudinarios en el amanecer de las campañas locales, estuvieron plagados de simulación, un cáncer que en ésta elección puede anticipar una muerte anunciada en las aspiraciones de sus políticos.