A pesar de la distensión…

ANÁLISIS

130 días y nada…

 

  • Don Manuel Serrano no aparece

Por José Manuel Miranda


2ZONA ORIENTE, Méx. –  Hoy miércoles 12 de febrero se cumplen 130 días de la desaparición de Don Manuel Serrano Vallejo, padre de la Alcaldesa de Ixtapaluca Maricela Serrano Hernández.

Lo que ya se ha difundido como un acto de carácter político por parte del grupo Antorcha Popular al cual está afiliada la edil, se ha complicado de modo inusitado, ya que  los acercamientos que se han dado de manera importante para intentar destrabar algunos asuntos de índole financiera y dar equilibrio político a través de la distensión aún no dan frutos, más todavía cuando la visita de los mandatarios de Estados Unidos y Canadá a la ciudad de Toluca está en puerta.

La estrategia de comunicación política de la mencionada organización social ha bajado de perfil en cuanto a su intensidad, pero no en sus puntos críticos, ni en sus posicionamientos, por ello la exigencia de que a Don Manuel Serrano se le  presente vivo, sano y salvo.

Sin duda la correlación de fuerzas en la entidad han cambiado, pero especialmente en la zona oriente, se han dejado de lado y totalmente colgadas de la nada a las prebendas que algunos cacicazgos ostentaban por las relaciones viciadas que se tenían entre esos llamados liderazgos y los responsables políticos de la región, especialmente con la Secretaria de Transporte.

Ese escenario pone a prueba la supervivencia de los liderazgos de verdad, aquellos  que no dependen necesariamente de estar involucrados en una nómina gubernamental para mantener a sus afiliados; éstos que momentáneamente están descobijados, tienen la oportunidad de demostrar su fuerza real. Antorcha popular lleva ventaja en eso.

Para el caso de Ixtapaluca, la persistencia de la administración municipal en sus términos de exigencia para que los recursos bajen, además de la presentación de Don Manuel con vida, sin duda son fortaleza mientras que la negociación no muera. Además, la incursión de Don José Manzur como intermediario en las pláticas entre el gobierno estatal y la organización social, induce un ánimo suavizante en los ángulos ríspidos que  hasta hace un mes parecían no tener salida sin riesgo.

Unos le bajan, otros también, y a cuatro meses y diez días del secuestro de Don Manuel, lo mejor que le puede ocurrir a los ixtapaluquenses es que su gobierno local tenga una expectativa de salida realmente negociada y los recursos financieros lleguen a tiempo para continuar con los planes trazados para todo el trienio en asuntos de obra pública.

El pueblo de este lugar no tiene la culpa de los conflictos a niveles cúpula, justo es que las cosas se arreglen por la paz, pero seguro que una condición de que esto cuaje, es que Don Manuel aparezca vivo, sano  salvo.